Los costaleros: el oficio invisible que sostiene los pasos de Semana Santa de Córdoba
Hay momentos en la Semana Santa que parecen magia. Un palio que "flota", un misterio que avanza con autoridad o una "revirá" que entra donde apenas cabía el aire. Sin embargo, esa magia tiene una fábrica secreta situada justo debajo del…
Hay momentos en la Semana Santa que parecen magia. Un palio que "flota", un misterio que avanza con autoridad o una "revirá" que entra donde apenas cabía el aire. Sin embargo, esa magia tiene una fábrica secreta situada justo debajo del paso. Ahí, donde no llegan las cámaras, trabaja el costalero en Córdoba: el protagonista total y, al mismo tiempo, el invisible absoluto de nuestra fiesta. En primer lugar, debemos entender que al trabajador de abajo no se le ve, pero se le nota en cada chicotá. Asimismo, cuando ese trabajo se percibe con demasiada tosquedad, es señal de que la técnica no va fina. Por ello, resulta fundamental comprender que ser costalero en Córdoba hoy implica que la igualá, la ropa, los ensayos y la formación importen más que nunca. En consecuencia, el mundo "de abajo" ha evolucionado hacia una profesionalización del esfuerzo. Los hombres y mujeres de las trabajaderas ya no solo cargan peso; por el contrario, rezan con los pies y ejecutan una coreografía de precisión que define la identidad de cada cofradía.